La periodista y doctoranda Ebbaba Hameida fue la encargada de impartir la segunda sesión del programa ‘Comunicación con perspectiva de género para una sociedad igualitaria’ impulsado y financiado por el Instituto Navarro para la Igualdad y en el que la Asociación de Mujeres Periodistas colaboramos con su organización.
Ebbaba, nacida en los campamentos de refugiados de Tinduf, es en la actualidad periodista de RTVE y ha cubierto tem´taicas sociales, económicas, migratorias y de mujer en España y África, principalmente. En su sesión, en la que abordamos la interseccionalidad, señaló que llevarla a cabo conlleva «una mirada de tú a tú» con la realidad a la que las y los profesionales de la información se enfrentan.
Apuntó que el concepto de interseccionalidad es un concepto «complejo» en el que ella como profesional sigue trabajando día a día pero que pudo resumir en que se debe aplicar una perspectiva transversal en las interseccionalidades que afectan a mujeres y hombres.

«Tenemos la responsabilidad de mirar con lupa la interseccionalidad para hacer una información justa, feminista y libre de racismo y xenofobia», aseveró la periodista. Asimismo, apuntó que la diversidad «se tiene que reflejar en la información que realizamos» como parte del derecho a la información en esta sociedad.
También apuntó que en el periodismo español «queda mucho camino por hacer» porque se sigue observando cómo se reivindica una comunicación inclusiva a todos los niveles, pero que después no se lleva a la práctica. Por ello, señaló que el concepto feminista «debe estar en todo el proceso informativo, también para hacer información con interseccionalidad».
En materia de migración, apuntó que las personas migrantes «protagonizan noticias negativas» y, frente a ello, apostó por alejarse solo de las cifras «y dar ma´s historias con nombres y apellidos». Lamentó que siempre se antepongan las cifras porque son un caso de deshumanización, en especial en temas de mujeres.
En este punto, señaló que las mujeres migrantes en muchas ocasiones son tratadas como cifras «y no lo son, no pertenecen a ningún grupo» y en casos, como algunos ejemplos expuestos de sus coberturas, son mujeres valientes y supervivientes, definidas por algo más que ser víctimas. Son las historias de Soukaina, menor, migrante y sola en España. O la de Fátima, una madre que vio partir a su hijo hace diez años desde Túnez y a día de hoy no sabe nada de él.

«Falta mucha perspectiva de derechos humanos», lamentó Ebbaba Hameida y apuntó que el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos debe estar presente en todas las informaciones de migraciones. «No caemos lo suficiente en los motivos que pueden tener para emigrar», aseveró. En este caso, pidió indagar en los motivos porque «encuentras mujeres que huyen de la Mutilación Genital Femenina (MGF) y tienen que cruzar siete países, donde se las viola, pasan por infiernos, se montan en patera para llegar a una país a salvo».
Esta perspectiva vista desde la problemática de los países de origen de las personas que migran «es muy importante», y pidió mirar un poco más «qué pasa allí» y por qué «una mujer arriesga su vida en el mar».





